Páginas

lunes, 28 de diciembre de 2015

Estimados

He estado un tanto alejado, pero hoy hay tanta materia sobre la cual pronunciarse, que pronto estaré con ustedes por acá.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Reflexiones de Navidad



Quienes me conocen ya saben que soy agnóstico, tal vez más eufemísticamente que como certeza, pues parece que decirlo así hiere menos a los creyentes que si me declarara ateo, y como soy respetuoso de la Fe que otros puedan profesar, no quiero ofender su sensibilidad, menos aún en estos días tan especiales para ellos.

No obstante esta “confesión”, soy un activo participante de estas celebraciones, no precisamente porque crea en sus orígenes, sino simplemente porque soy padre, hermano, tío, primo, cuñado, compañero, o cuanto parentesco se les venga a la cabeza. Sin desmedro de ello, quiero aclarar que mis motivaciones son meramente emocionales y dicen relación con el amor que siento por los míos, y porque no decirlo, por el prójimo, y también “las prójimas” por supuesto.

Pero hablando más en serio, lo que quiero hacer en estas sinceras y simples líneas, es desearles a todos una feliz navidad, sean o no creyentes, cualquiera sea la razón que los convoque, pues de una u otra manera, creamos o no en un ser superior o en sus representantes terrenos, esta fecha es un notable pretexto para reunir a la familia, a los amigos, a los amantes, para los reencuentros, para que, en una celebración mancomunada, nos deseemos toda la felicidad del mundo, para inundarnos de cariño mutuo, para decirle a un amigo o amiga cuanto les queremos, para transmitirles nuestra fortaleza a los más débiles, para cobijarnos en los más fuertes, para contenernos unos a otros y darnos ánimo para seguir bregando por un mundo más justo, más libre, más amoroso, más solidario, más generoso, en donde tengan cabida todos, los creyentes, los ateos, los agnósticos, los políticos, los apolíticos, los independientes, los dependientes, en un ambiente de respeto y de derechos garantizados, en donde las etnias puedan desarrollar y preservar su identidad cultural, sin por ello ser perseguidos, en donde se respete la diversidad sexual sin necesidad de leyes especiales sino que por la simple fuerza de la razón y la justicia, en donde los estudiantes no tengan que hipotecar su futuro por acceder a un título profesional, en donde el lucro no sea el único motor del “emprendimiento”, en donde “el trabajo sea el sostén de todos” y “la tierra dé todos sus frutos” para alimentarnos a todos, sin excepciones.

Como dije, soy un activo participante en esta fiebre navideña, comprando regalitos para mis más cercanos amores, pero tratando de ser medianamente coherente, no deseo que esto se convierta en un consumismo desatado, y la verdad es que independiente de tener o no la capacidad económica para comprar y comprar, creo que es mucho más importante “estar”, es por ello que a mis otros amores, les vengo a ofrecer lo que considero mi más preciado regalo, que es “estar” con ellos, sentir lo que sienten, acompañarlos en sus alegrías y dolores, cobijarlos, quererlos, animarlos, transmitirles mi optimismo, mi alegría de vivir, mi amor por la humanidad, administrar mi tiempo para que mis principales preocupaciones siempre permitan un espacio para “escucharlos” a todos, pero a todos, a mis hermanos, sobrinos, sobrinas, compañera, compañeros, estudiantes, trabajadores, pobladores. Y no crean que es tan difícil, basta con tener los pies en esta tierra y “escuchar” el clamor, poniendo a su servicio toda nuestra sensibilidad. En síntesis, mi regalo para todos es Amor, mucho amor, del verdadero, de aquel que nos permite entendernos y atendernos, amor fraterno y mis deseos para lo que el veleidoso futuro nos depare, es que construyamos juntos ya no un país sino un planeta mejor, con integración real entre los pueblos, sin arrogancia, sin prepotencia, sin hacer gala de triunfos bélicos, generalmente instigados por oscuros intereses económicos que nada tienen que ver con el bienestar de los pueblos y la real soberanía.

miércoles, 6 de junio de 2012

MAR PARA BOLIVIA

Se que en un país como el nuestro, decir esto no es precisamente muy popular, pero lo que uno busca en estos espacios es poder expresar opinión, sostener sus convicciones, y de alguna forma, aunque suene pretencioso, construir realidad.
Creo firmemente que debemos hacer todo lo posible por encontrar una fórmula para que Bolivia obtenga un acceso soberano al mar, tanto como creo que es de toda justicia que así ocurra.



Adoptemos, aunque sea por un instante, la actitud de un observador neutral, despojémonos de esa soberbia, de esa prepotencia que ha caracterizado a nuestros gobernantes, desde Lagos a Piñera, que los ha hecho jugar con las legítimas aspiraciones del pueblo boliviano.

La política de nuestros sucesivos gobiernos ha sido ofrecer una "gran voluntad" de buscar soluciones, pero en el fondo solo han sido maniobras dilatorias, prácticamente una burla para un país hermano. Han pasado décadas y los gobiernos no han hecho ninguna propuesta real, razonable, de sincera voluntad, al contrario, solo formas de postergar indefinidamente una solución real. Se aduce un tratado, que fue el resultado final de una guerra fratricida, instigada por un imperio europeo, que en términos concretos, solo a ellos favoreció, con las jugosas ganancias de la venta de armamento y la posesión, dominio y explotación de las salitreras y de nuestros mineros, tratados como esclavos por los nuevos dueños de la tierra, que no fueron ni los chilenos, ni los peruanos, ni los bolivianos, sino los ingleses. ¿De esa victoria a lo Pirro nos vanagloriamos tanto?, ¿Esa es la soberanía que tanto defendemos? Entendamos de una vez por todas que no podemos seguir siendo los chicos malos de la región. No es ético seguir amparandose en un tratado espúrio, no habla bien de nosotros como pueblo.

domingo, 3 de junio de 2012

Es necesario decir algo?

Es cierto, este espacio está aquí para que opinemos, nos pronunciemos, comprometamos una posición.
Pero, ante tanto desatino junto, de la alianza y la concertación, será necesario decir algo?, agregar algo a tanta palabrería que anda dando vuelta por ahí, insultando nuestra inteligencia.

Es que ustedes creen, que en el tráfago de declaraciones, dimes y diretes, alguien seguirá con ganas de seguir escuchando, leyendo, a ver si algo lúcido se encuentra por ahí?
acaso alguien puede creeer que esa pantomima de invitar a los familiares de las víctimas y llorar junto a ellos como miserables plañideras, tiene algún viso de sinceridad, de naturalidad, de real dolor y contrición?
Basta ya señores... no sigan convirtiendoa nuestro pais en un circo barato.
Aunque ustedes no lo sepan, los ciudadanos son inteligentes y  tienen el tema clarito hace rato.

lunes, 21 de mayo de 2012

Refundando la humanidad

Con tantos movimientos refundacionales pululando por ahí, como la Concertación tratando de re-inventarse, o parte de la Alianza, en delicados contubernios con la DC, o el PPD, en escabrosos "amoríos" con el PC, que tanta resistencia genera en sus socios concertacionistas y tanta alarma despierta en la derecha, me pregunto si no sería mejor que todos los hombres de buena voluntad refundáramos la Humanidad...



Porque está claro que la sociedad humana ya no puede seguir por el sendero que transita actualmente, no podemos seguir sobre explotando los recursos naturales, destruyendo  el planeta, fagocitándonos cuanta riqueza exista, sobreconsumiendo irresponsablemente,  como enajenados, mientras la hambruna esta diezmando comunidades enteras.



Echemos abajo las actuales estructuras, pero calma, sin violencia, sin heridos, sin víctimas ni victimarios, sin dolores, sin crímenes, sin torturas.

Hagámoslo con respeto, con amor, con solidaridad, con ecuanimidad, con justicia, con equidad, sin imposiciones, sin arrogancia, sin prepotencia, sin injusticias, sin golpes de estado

Hagámoslo seduciendo a los otros, enseñándoles que, cuidando el planeta cuidamos a sus futuros nietos y bisnietos, a ellos que tanto quieren perpetuar sus ilustres apellidos, digámosles que así podrán seguir multiplicándose, generación tras generación.

Enseñémosles el valor de la equidad, de la justicia, de la generosidad, de la paz.

Enseñémosles que habiendo paz social, todos podremos disfrutar de mayor bienestar, de mayor seguridad, de mayor libertad, eduquémoslos, mostrándoles el camino, explicándoles que una sociedad más justa, constituye comunidades más felices, y las comunidades felices no roban, no delinquen, no matan, y que por lo tanto, todos podremos caminar tranquilos por las calles, no importando lo tarde que sea o lo oscuro de la noche, que no habrá callejones sin salida, porque todos estaremos prestos a indicarle el camino a quienes aún no puedan encontrarlo.

lunes, 14 de mayo de 2012

Las cosas claras

Debo reconocer que de las dos coaliciones que hoy usufructuan del sistema binominal, la Concertación  me resulta mucho más cercana que la  Alianza.

Sin embargo, no soy concertacionista, ni estoy conforme con los sucesivos gobiernos que tuvo la Concertación durante 20 años.


Pero otra cosa muy distinta es observar la desfachatez de la derecha que hoy pretende juzgar  a la ex presidenta Bachelet por las muertes ocurridas durante el terremoto y tsunami del 27 de febrero de 2010. Y no estamos hablando de un simple juicio político, sino de un real juicio ante la justicia.
Aunque resulte evidente, me explico respecto a mi propio juicio sobre esta situación:

Resulta que estos mismos señores nada dijeron durante los 17 años de dictadura en que se violaron sistemáticamente los Derechos Humanos en nuestro país, en que se mando a matar a personas por el solo hecho de pensar distinto. Por el contrario, defendieron tenazmente al principal responsable de tales muertes, a quien declarara arrogantemente que en Chile no se movía una hoja sin que el lo supiera, a quien  se autoproclamó salvador de la patria y terminó siendo juzgado como un vulgar ladrón, un vulgar defraudador, que se enriqueció merced al control absoluto que tenía del Estado y de las instituciones que lo regulaban.

En cambio, sin dejar de estar de acuerdo con el hecho de que el espectáculo dado por la Concertación en su "manejo" de la situación durante las primeras horas post terremoto fue lamentable y penoso, considero impresentable que estos señores, tan permisivos con el ya fenecido dictador, traten de culpar, con carácter de criminales, a quienes nunca actuaron con dolo, sino simplemente errados por informaciones confusas y tardías de organismos técnicos que no supieron interpretar mensajes de expertos o que no tenían la suficiente preparación para analizar los hechos con mayor certidumbre, configurando un escenario en que, aunque hubieran estado en el gobierno los "campeones" de la eficiencia, los resultados habrían sido similares.

¿O acaso algún personero de la Concertación ordenó a algún oscuro personaje de alguna supuestamente vigente policía secreta, que provocase un terremoto, con tsunami incluido, para eliminar a ciudadanos que le estaban provocando alguna molestia política? Si alguien puede demostrar esto, entonces claro que sí, la concertación es culpable de aquellas muertes y se le debe juzgar por un crímen de lesa humanidad, tal como debieron ser juzgados varios integrantes de aquella nefasta época dictatorial, entre los cuales se encuentran, al menos por silencio cómplice, varios que hoy conforman el actual gobierno y se autoerigen como acusadores, dotados de una autoridad moral que perdieron hace mucho tiempo.

Hoy es muy fácil ufanarse de efectivos cuando, en conocimiento de una catastrofe reciente, se evacua a la gente sin ningún análisis previo, evitando todo riesgo inmediato, pero con el claro peligro de caer en el cuento de Pedrito y el lobo y que cuando sea realmente necesario, la credibilidad esté por el suelo, como ya le sucede a este gobierno en tantos otros aspectos.


Insisto, podrá decirse que los personeros de la concertación fueron ineficientes, imprecisos, confusos, pero en ningún caso, culpables de la muerte de quienes cayeron víctimas del tsunami, que por lo demás es un hecho de la naturaleza, incontrarestable, inesperado, y que por el caos que provoca, hace muy dífícil tomar decisiones acertadas y comunicarlas oportunamente.

 A todos nos duele profundamente la muerte, pero ni siquiera podríamos asegurar que, de haber habido una información más certera y oportuna, esas vidas se hubieran salvado, por que no podemos garantizar que aquellas personas hubieran escuchado o no los instructivos o que, de haberlos escuchado, los hubieran acatado en su totalidad.

Todo este esfuerzo de la Alianza por que se juzgue a la ex presidenta, me suena más a estrategia comunicacional para bajar la popularidad de quien ven como un gran peligro para su continuidad en el gobierno, lo que por lo demás es bastante inmoral, porque se está utilizando el dolor de muchas familias para sacar dividendos políticos.

Ya es hora que seamos serios  y trabajemos de verdad por un Chile mejor, más justo, más solidario, más equitativo.

Si de verdad nos importa tanto la vida de nuestros compatriotas, entonces hagamos algo por que todos tengan acceso a la salud y no se mueran tantos chilenos solo porque no tienen el dinero suficiente para pagar los onerosos precios que el "bendito" mercado dispone, ya que el sistema de salud del Estado es tan precario, gracias precisamente a la política de mercantilización de la Salud que estos mismos señores aliancista defienden con tanto encono.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Orientaciones

Que oportunidad perdió monseñor Ezzati al referirse a las declaraciones del Cardenal Medina sobre Manuel Zamudio, podría haber dado muestras de real humanidad respecto al drama que viven miles de compatriotas discriminados por su orientación sexual, podría haber mostrado más que compasión, respeto por la opción de vida de cada ser humano que habita el tan atribulado planeta tierra.
Daniel Zamudio
Sin embargo, se limitó a declarar que "la dignidad de las personas no depende de si se nace con un brazo o dos", escabullendo referirse a lo fundamental de lo dicho por Medina, o más bien, deslizando incluso una velada crítica a la "conducta homosexual" al afirmar que la dignidad es "parte de la vida misma de las personas".
Me hubiese gustado escuchar una férrea defensa del derecho a optar libremente respecto de nuestra sexualidad,  con la sola condición de respetarnos los unos a los otros, de actuar con verdadero amor.

Creo, sinceramente, que el mundo que vivimos necesita más sensibilidad, más amor, más ternura, más tolerancia, y en eso, la iglesia, que tiene tantos seguidores, debe jugar un papel preponderante, pero para ello, deben dotar su dogma de más humanidad, ser más terrenos.